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¿QUÉ ES?

Es una droga estimulante del sistema nervioso central. Durante la combustión del tabaco se originan más de 4.000 productos tóxicos diferentes. Entre ellos, destacan por su especial peligrosidad y por las enfermedades a que pueden asociarse, los siguientes:

EFECTOS INMEDIATOS
Cuando fumas te expones a numerosas sustancias perjudiciales para la salud. También a engancharte a un producto que genera una fuerte dependencia. Por ello te enfrentas a:
Empeorar tu atractivo personal
El tabaco:
Disminuir tu capacidad física
La nicotina estrecha las arterias y reduce el aporte de oxígeno a tus pulmones. También dificulta la circulación sanguínea y obliga a tu corazón a un esfuerzo adicional. Por ello, te cansas antes al caminar, subir escaleras o hacer cualquier otra actividad física.
Disminuir tu rendimiento deportivo
Si haces deporte, fumar disminuye tu rapidez, tu aguante y tu rendimiento en el desarrollo de cualquier actividad deportiva.
Poner en peligro tu presupuesto
Fumar cuesta dinero. Un dinero que podrías invertir en otras cosas que te gustan, por ejemplo: salir con amigos, viajar, ir al cine, comprar un juego de ordenador, ahorrar para una bici, darte un capricho, etc.
Engancharte a un producto que te perjudica
El tabaco te atrapa en muy poco tiempo, y a partir de entonces, cuesta dejar de fumar.
Poner en riesgo tu salud
El monóxido de carbono daña el sistema vascular por una parte, y disminuye el transporte de oxígeno a los tejidos de tu organismo. Por ello, produce: La nicotina actúa sobre el sistema cardiovascular provocando:
RIESGOS DEL CONSUMO HABITUAL

El consumo habitual de tabaco disminuye en 10 años la esperanza de vida, y deteriora la calidad de los años vividos.

El tabaco es la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en el mundo. En España, el tabaquismo provoca cada año más de 50.000 muertes evitables.

El consumo de tabaco es responsable de 29 enfermedades (de las cuales 10 son diferentes tipos de cáncer) y es la principal causa de la mayoría de muertes por cáncer de pulmón y de más del 50% de las enfermedades cardiovasculares.

Entre estas enfermedades destacan:

Si eres mujer, tendrás riesgos adicionales:

DEPENDENCIA

Uno de sus componentes del tabaco, la nicotina, tiene una gran capacidad adictiva, y es la causa por la que su consumo produce una importante dependencia.

La nicotina actúa sobre las áreas del cerebro que regulan las sensaciones de placer, provocando dependencia física y psicológica, así como la aparición de tolerancia y síndrome de abstinencia.

Tolerancia. Tras un breve periodo de consumo intermitente, el consumo de tabaco se estabiliza y se mantiene de forma estable en cada persona.
Síndrome de abstinencia. Dada la alta capacidad adictiva de la nicotina, la interrupción súbita del consumo de esta sustancia en una persona que fuma, provoca síntomas desagradables cuya evitación constituye el motivo más poderoso para seguir fumando. Si se mantiene la suspensión del consumo de nicotina, en pocas horas se genera un síndrome de abstinencia caracterizado principalmente por: fuerte deseo de volver a fumar, irritabilidad, ansiedad, dificultad de concentración, cansancio, síntomas depresivos, palpitaciones, temblores, disminución de la frecuencia cardiaca, alteraciones gastrointestinales, trastornos del sueño, dolor de cabeza.
RIESGOS PARA LAS PERSONAS EXPUESTAS AL HUMO DE LOS DEMÁS

Las personas que fuman de forma involuntaria, es decir que a pesar de haber decidido no fumar se ven obligadas a respirar el aire contaminado por el tabaco, también corren riesgos.

Inhalar el humo ambiental de tabaco incrementa el riesgo de padecer las mismas enfermedades de corazón y de pulmón que sufren quienes fuman. Además las personas que padecen problemas alérgicos, asmáticos o cardiovasculares, empeoran sus problemas.

Estos riesgos son especialmente importantes para las mujeres embarazadas y los niños. Durante el embarazo existe un riesgo superior de aborto espontáneo, de nacimiento prematuro o de bajo peso al nacer.

En bebés, la exposición al humo del tabaco aumenta el riesgo de muerte súbita y se incrementa el riesgo de infecciones respiratorias, asma, neumonía y otitis.

El humo de los demás

La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC) ha detectado la presencia de 69 cancerígenos en el aire contaminado por humo de tabaco.

Tras la combustión del tabaco, quedan en el aire partículas cancerígenas que, por su pequeño tamaño, pueden alcanzar rincones profundos en los pulmones y ser muy nocivas para quienes no fuman.

Por ello, respirar este aire puede producir cáncer en personas que no fuman.

El riesgo de padecer cáncer de pulmón es entre un 20 a un 50 % más elevado para quienes conviven con personas que fuman, en comparación con quienes no se encuentran expuestos. Y 57 veces superior al estimado para la contaminación por asbesto, arsénico, benceno, cloruro de vinilo y radiaciones.

En resumen, quienes no fuman pero están expuestos al humo ambiental de tabaco durante varias horas al día, presentan mayor riesgo de padecer:

QUÉ DICE LA LEY

La ley nos protege del aire contaminado por humo de tabaco, y prohíbe fumar en:

MITOS Y REALIDADES SOBRE EL TABACO
Mito: Si el tabaco es tan malo, debería estar prohibido
Realidad: Seguramente sabes lo que pasó en EEUU cuando se implantó la Ley SECA que prohibía la venta y consumo de bebidas alcohólicas. Se disparó el mercado negro hasta tal punto que el gobierno tuvo que derogar la Ley.

Cuando un producto adictivo lleva siglos legalizado, su prohibición causa muchos más problemas que los que intenta solucionar. En el caso del tabaco, es preferible adoptar leyes que regulen la venta y el consumo público, además de ofrecer apoyo a las personas para que dejen de fumar.

Mito: Yo fumo poco, puedo dejarlo cuando quiera
Realidad: Aún así, la dependencia del tabaco puede ser difícil de cortar y para dejar de fumar hay que tomárselo muy en serio. Y debes saber que cuanto más esperes, más difícil te resultará.
Mito: Fumar relaja y alivia el estrés
Realidad: El tabaco no tiene propiedades relajantes, es un estimulante. La aparente sensación de “alivio” que puedes sentir al fumar se debe a la supresión de los síntomas de abstinencia producidos por la falta de nicotina en tu cerebro.
Mito: Fumar poca cantidad no es peligroso
Realidad: El único cigarrillo no peligroso es el que no se fuma. Aunque al principio no lo notes, los efectos dañinos del tabaco sobre tu salud son peores y menos recuperables cuanto más joven seas y más tiempo lleves fumando.
El tabaco está produciendo un daño en tu organismo desde el primer cigarrillo. La sola acción de fumar un cigarrillo produce aumento de la tensión arterial y una elevación de la frecuencia cardiaca de 10 a 15 latidos por minuto. Los efectos de la nicotina son acumulativos. Fumar poco, es tan perjudicial como los excesos esporádicos. Y desde luego, no fumar es no fumar nunca.
Mito: Llevo muchos años fumando. El daño ya está hecho
Realidad: Desde el momento en que dejas de fumar comienza a disminuir tu riesgo de padecer todas las enfermedades asociadas al consumo de tabaco. Además, al cabo de 5-10 años, este riesgo se equipara al de una persona que nunca ha fumado. Cuanto antes lo dejes, más años disfrutarás de tu vida, mejor será la calidad de los años que vivas.
Mito: Si dejo de fumar, lo pasaré fatal
Realidad: Es cierto que, al principio, la dependencia te puede provoca malestar, pero se trata de una sensación temporal. Este malestar debido al síndrome de abstinencia, se puede prevenir con una preparación correcta, realizando conductas de evitación y si fuese necesario, tratamientos farmacológicos personalizados. En este programa encontrarás todo el apoyo y la información que necesitas.
Piensa que los beneficios de dejarlo son muy importantes y aparecen a los pocos días de abandonar el consumo.
Mito: Fulanito fumó toda su vida y vivió 100 años sin toser
Realidad: Siempre hay excepciones que confirman la regla. Pero la realidad es que el consumo de tabaco es la primera y principal causa evitable de muerte: por ejemplo, de cada 1000 muertes que se producen en España, 150 se deben al consumo de tabaco, 20 a accidentes de tráfico, 2 al SIDA, y menos de 1 al consumo de drogas ilegales. Una persona que fuma regularmente pierde entre 10 y 25 años de vida, y disminuye la calidad de los años que vive.
Mito: Los cigarrillos bajos en nicotina no hacen daño, no son cancerígenos
Realidad: Aunque los cigarrillos bajos en nicotina y alquitrán son menos nocivos, se suelen fumar en mayor cantidad para conseguir la misma concentración de nicotina en sangre, con lo cual se anulan sus ventajas y los riesgos se asemejan a los de los cigarrillos normales.
Mito: Contaminan más los coches y las fábricas que el tabaco. Si sufro los efectos de la contaminación ambiental ¿por qué preocuparme?
Realidad: Es falso que los riesgo para la salud de la contaminación ambiental sean mayores que los que asumes cuando fumas. El humo que inhalas tiene una concentración de tóxicos 400 veces superior a la mayor permitida en cualquier ambiente industrial. El tabaco causa más muerte y más enfermedad que cualquier otro riesgo al que estemos expuestos. El tabaco está presente en una tercera parte de todos los cánceres diagnosticados, un porcentaje suficientemente importante como para tener en cuenta sus riesgos.
Mito: Si dejo de fumar engordaré como un tonel
Realidad: Es cierto que al dejar de fumar puede producirse un cierto aumento de peso. La ansiedad por el síndrome de abstinencia, el “picoteo” entre horas y la mejora del gusto y del olfato al dejar de fumar contribuyen al aumento de peso. Aunque no todo el mundo engorda, la media de incremento de peso se sitúa entre 1.5 y 3 Kg. al año de haber dejado de fumar. Pero no te alarmes, en este programa te indicaremos formas eficaces para controlar el riesgo de engordar.
Mito: Dejar de fumar es casi imposible
Realidad: Dejar de fumar tiene sus dificultades, como ocurre con cualquier otra adicción, pero es posible. En la actualidad se dispone de una amplia gama de tratamientos eficeces que ayudan a dejar de fumar. En este programa es uno de ellos.
VENTAJAS DE DEJARLO
Dejar de fumar no siempre es fácil, pero las ventajas son tantas que es bueno conocerlas, para saber que ganamos si dejamos el tabaco.
Mejoras inmediatas
Mejoras en minutos, horas... días
Ahorro

Si no compras más tabaco, estás empezando a disponer del dinero que gastabas en cigarrillos para otras cosas. Calcula tus ahorros a partir de ahora y piensa en dedicar este dinero a hacerte un regalo (un DVD, una bicicleta, un libro, un juego de ordenador, un reproductor de sonido, un viaje, unas vacaciones, una tabla de surf, un curso de ...)

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Mejoras a largo plazo