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Lo importante es dejar el tabaco, fumar un porro de cuando en cuando no tiene riesgos, por ello los porros no son un problema

Te equivocas si crees que podrás dejar de fumar tabaco sin dejar los porros. Te será muy difícil dejar el tabaco sin dejar los porros. Por ello, cuando se quiere abandonar el tabaco, es necesario plantearse dejar a la vez los porros.

Además, los porros también son perjudiciales. El único porro que no perjudica es el que no te fumas. El cannabis contiene muchos de los carcinógenos y mutágenos del tabaco y en mayor cantidad (un 50% más). Además, la forma de consumirlo (fumada, sin filtro y con aspiraciones profundas) aumenta los riesgos de padecer cáncer. Tiene efecto broncodilatador, lo que favorece la absorción de las sustancias tóxicas.

¿Y si consigo fumar menos de 10 cigarrillos al día o de forma ocasional? Fumar pocos cigarrillos no puede ser perjudicial...

Este planteamiento denota que tu decisión para dejar de fumar no está todavía madura. Generalmente, quienes disminuyen el consumo, vuelven a fumar en poco tiempo la misma cantidad previa o incluso más. Ten en cuenta además, que la dificultad de reducir la cantidad de tabaco consumido es casi la misma que la de dejar totalmente el consumo, y en cambio, no conseguirás dejar de fumar, que es lo que en realidad deseas.

Aunque el riesgo de  padecer enfermedades aumenta con el número de cigarrillos consumidos, no existe una cantidad mínima por debajo de la cual este riesgo sea pequeño o desaparezca.

Puedo dejarlo cuando quiera, a mi no me engancha
El tabaco genera dependencia. En poco tiempo limita tu libertad de decidir y quedas atrapado. Es posible dejar de fumar, pero casi siempre cuesta mucho. El poder de adicción del cigarrillo es tan importante como el de la heroína o la cocaína. Algunos estudios recientes han encontrado que uno de cada cuatro fumadores experimentan una dependencia clara de la nicotina dentro de los dos primeros años de empezar a fumar. ¿Te has parado a pensar que la mayoría de personas que fuman quieren dejarlo y no pueden? ¡Piensa por ti!
Si fumo poco no me pasará nada
Aunque al principio no lo notes, los efectos dañinos del tabaco sobre tu salud son peores y menos recuperables cuanto más joven seas. El tabaco está produciendo un daño en tu organismo desde el primer cigarrillo. La sola acción de fumar un cigarrillo produce aumento de la tensión arterial y una elevación de la frecuencia cardiaca de 10 a 15 latidos por minuto. Recuerda que el único cigarrillo no peligroso es el que no se fuma. Los efectos de la nicotina son acumulativos. Fumar poco es tan perjudicial como los excesos esporádicos. Y desde luego, no fumar es no fumar nunca.
No me perjudica porque no me trago el humo
Siempre se inhala de forma involuntaria cierta cantidad de humo, y por poca cantidad de humo que se aspire, no disminuye el riesgo de padecer enfermedades de labios, boca, lengua, dientes y faringe, problemas que además pueden sufrir los fumadores pasivos o involuntarios. Tampoco disminuye el efecto devastador sobre el bolsillo.
Tengo miedo a engordar
Es cierto que al dejar de fumar puede producirse un cierto aumento de peso, tanto por la ansiedad que produce el abandono del consumo, como por diversos procesos metabólicos que se producen al dejar de fumar. Aunque no todo el mundo engorda, la media de incremento de peso se sitúa entre 1.5 y 3 kg al año de haber dejado de fumar. Pero no te alarmes, ante este problema debes tener en cuenta que:
Me siento incapaz de funcionar sin tabaco. Me abruma la idea de dejar de fumar
Millones de personas han sido capaces de dejar de fumar, ¿por qué tu no? Del tabaco no obtienes ningún beneficio que no sea aplacar la ansiedad que te produce la abstinencia cuando interrumpes tu consumo habitual. Piensa que esta ansiedad es sólo temporal, y es además si sigues algunos de los consejos que te ofrecemos en este programa.
Si ya llevo tiempo fumando y es tan malo, ya no vale la pena dejarlo porque el daño ya está hecho
Desde el momento que dejas de fumar comienza a disminuir el riesgo de padecer todas las enfermedades asociadas al consumo de tabaco. Además, al cabo de 5-10 años, este riesgo se equipara al de una persona que nunca ha fumado. Cuanto antes lo dejes, más años disfrutarás de tu vida, mejor será la calidad de los años que vivas.
Y si fumo en pipa o puros / puritos...
En este caso, aunque inhales menos humo, la pipa o el puro permanecen más tiempo en los labios y el humo en la boca, con lo que aumenta la incidencia de cánceres y patología oral y buco-dental. Además, la concentración de sustancias tóxicas suele ser mayor en el humo de pipa y de puros, en consecuencia aumenta el riesgo para los fumadores pasivos o involuntarios. Por otro lado, las personas que previamente fumaban cigarrillos, mantienen parcialmente la rutina de la inhalación del humo, manteniendo así el efecto nocivo sobre los pulmones.
Tengo miedo a la ansiedad y al nerviosismo que se experimentan al dejar de fumar
No son más que signos de abstinencia que se producen al interrumpir el consumo, ya que el tabaquismo -no lo dudes-, es una drogodependencia. Pero estos y otros síntomas se pueden prevenir con una preparación correcta, realizando conductas de evitación y si fuese necesario, tratamientos farmacológicos personalizados. En este programa encontrarás el apoyo y la información que necesitas.
Me relaja en los momentos de estrés y cuando estoy disgustado
En estos casos el tabaco no supone mas que una forma de evasión (al igual que otras drogas) pero no te soluciona los problemas. Si te fijas, las personas que fuman no están más relajadas ni llevan a cabo mejor sus tareas, simplemente fuman para calmar la ansiedad que produce la falta de nicotina. Tras un corto período de tiempo sin fumar dejarás de sentir que necesitas fumar para relajarte.
Ahora que lo he dejado, si fumo un cigarrillo en una fiesta no me pasará nada, podré controlarlo
No cometas el error de pensar que te puedes fumar algún cigarrillo cuando has/hayas demostrado que puedes dejarlo. Esos cigarrillos esporádicos son suficientes para mantener tu dependencia, no te permiten decir que eres un exfumador y en poco tiempo volverías a fumar lo mismo que antes. Las personas que creen controlar o limitar el consumo a "determinadas circunstancias", al poco tiempo están fumando en "cualquier circunstancia". Sin embargo, considera que si has vuelto a probar un cigarrillo, esto no significa que hayas recaído, sino que aún no has triunfado. Los bebés tropiezan muchas veces hasta que aprenden a caminar sin caerse.
¿Realmente se producen síntomas de abstinencia por no fumar? ¿En qué consisten?
Existe un síndrome de abstinencia que aparece al interrumpir bruscamente el consumo de nicotina y que normalmente se manifiesta mediante una o varias de las siguientes dificultades: necesidad imperiosa de fumar, ansiedad, irritabilidad, alteraciones del sueño, dificultades de concentración, sensación de apetito, trastornos intestinales, etc. Estos síntomas cesan con una nueva administración de nicotina, o desaparecen por completo una vez superados los primeros días o semanas -según los casos- de haber dejado de fumar.
¿Hasta cuándo tendré ganas?
El deseo imperioso de fumar y otros síntomas propios de la abstinencia son más intensos durante las primeras 1 ó 2 semanas, disminuyendo desde entonces de forma progresiva durante el siguiente mes. De aquí que los tratamientos farmacológicos se aconsejen durante 2-3 meses. Posteriormente se puede tener ganas de fumar un cigarrillo pero ya no se trata de una dependencia física sino psicológica, que también remite con el tiempo.
¿Cuándo podré decir que soy ex-fumador@?
Normalmente se entiende que una persona es exfumador@ cuando lleva un tiempo razonable sin fumar. Sin embargo, dado que cuando se ha fumado durante un tiempo, existen unos receptores en el cerebro que mantienen una especie de "memoria nicotínica", es decir "recuerdan" el refuerzo positivo que les producía la nicotina, siempre existe la posibilidad de recaer. No hay un período establecido, pero los distintos programas para dejar de fumar datan el éxito entre 6 meses y 1 año de abstinencia. Después de esto, sólo queda recordar lo fácil que fue empezar a fumar y los motivos para no volver jamás.
Prefiero morir feliz y antes con los cigarrillos
La respuesta a esta duda es fácil: nadie te puede garantizar que vayas a morir antes... ni feliz. Los efectos nocivos del tabaco condicionan enfermedades habitualmente de larga evolución y altamente incapacitantes que no sólo merman la esperanza de vida, sino también la calidad de los años vividos.
Mi abuelo fumó toda su vida y murió a los...
Estas afirmaciones a modo de excusa hacen referencia a las excepciones que no se ajustan a todas las estadísticas. Pero la realidad es que el consumo de tabaco es la primera y principal causa evitable de muerte: por ejemplo, de cada 1000 muertes que se producen en España, 150 se deben al consumo de tabaco, 20 a accidentes de tráfico, 2 al SIDA, y menos de 1 al consumo de drogas ilegales. Se calcula que una persona que fuma regularmente pierde entre 10 y 25 años de vida.
No lo conseguiré porque ya lo intenté y volví a fumar
Dejar de fumar es un proceso en el que a veces interviene la recaída, pero cada intento es un paso adelante hacia el objetivo que te has propuesto. Si has estado un tiempo sin fumar ya sabes que se puede vivir sin tabaco. Aprende de los fallos anteriores, piensa en aquello en lo que te equivocaste para rectificar, y con la ayuda de este programa, conseguirlo esta vez.
Lo dejaré poco a poco, reduciendo cada vez más el número de cigarrillos...
Para algunas personas, disminuir de forma progresiva el nº de cigarrillos en los días previos a dejarlo contribuye a minimizar la abstinencia posterior y, por tanto, el deseo de fumar, facilitando así el éxito de la empresa. Pero a la mayoría de personas que fuman, le resulta más eficaz fijar una fecha para dejarlo por completo.  Sea cual sea tu elección, no olvides que el objetivo es dejar de fumar por completo, no te conformes con una disminución, habitualmente transitoria, del consumo.
Esto de dejarlo cuesta demasiado
Pues sí, cuesta un poco, porque se trata de una dependencia. Tras un corto período de consumo intermitente, tu cuerpo se ha acostumbrado a la nicotina y, desde entonces, para funcionar con normalidad necesita dicha dosis de nicotina. La nicotina es la droga que crea dependencia con mayor celeridad. Una dependencia demostrada por los síntomas de abstinencia que aparecen al intentar dejarlo. A pesar de ello, la mayoría de fumadores que intenta dejar de fumar acaba consiguiéndolo. Tú puedes conseguirlo también, si sigues las pautas de este programa y piensas en los beneficios que tendrá para ti vivir libre de tabaco.
No me concentro igual en las tareas ahora que he dejado de fumar
No es más que otro síntoma de abstinencia que remitirá a las pocas semanas de haberlo dejado. Posteriormente comprobarás que realizas cualquier actividad con más facilidad que antes, ya que no dependes del tabaco para encontrarte a gusto.
Tengo más tos y me encuentro peor ahora que lo he dejado
En los primeros días / semanas después de dejarlo es normal notar síntomas como aparición/aumento de la tos, flemas e irritación de garganta. Estos problemas son debidos a que el organismo se adapta a una nueva condición, y para ello utiliza sus sistemas de limpieza de impurezas y recupera funciones que había perdido debido al tabaco (respiración, olfato, gusto).